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 Libera tu estrés

Cómo reducir el estrés post-vacacional

18/09/2011

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Por Sandra Iozzelli
Se acabaron tus vacaciones y tienes que volver al trabajo. ¿Esto te hace sentir quizás triste, molesto o irritable? Si este es tu caso,  es probable que estén apareciendo muchos pensamientos negativos sobre tu trabajo, quizás que es aburrido, que es una pesada carga,  que no te gusta el ambiente de trabajo o que es lo opuesto a las vacaciones. Si tienes pensamientos como éstos, no es de sorprender que sientas esa tristeza e irritabilidad al volver al trabajo. Pero la buena noticia es que estas emociones están generadas por tus “percepciones” sobre el trabajo y esas percepciones las puedes cuestionar y soltar. Como decía Marco Aurelio, filósofo y emperador romano, “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende”.

Y aquí te muestro los dos pasos que puedes dar para borrar estos juicios:

1. Identifica los pensamientos estresantes que aparecen en tu mente sobre el trabajo.

2. Cuestiona  cada uno de los pensamientos que has identificado. Cuando cuestionas la “veracidad” de tus percepciones es muy probable que empieces a ver tu trabajo con nuevos ojos. Puedes hacerlo usando el método de Byron Katie llamado “El trabajo” que consta de cuatro simples preguntas y unas inversiones. Aquí te dejo un ejemplo de cómo aplicarlo:

Parte 1 – cuestiona el pensamiento estresante con estas cuatro preguntas:

1.    “Tu trabajo es aburrido” ¿es verdad? Responde solo con un sí o un no.

2.    ¿Puedes saber que es  verdad con absoluta certeza? ¿Que“tu trabajo es aburrido”? ¿Que todo lo que haces es aburrido, que nada te gusta? Nuevamente responde solo con un sí o un no.

3.    ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees ese pensamiento? ¿Qué tu trabajo es aburrido? Probablemente sientes mucha resistencia de volver al trabajo, añoras tus vacaciones, quieres estar en otro sitio y no en el trabajo, hay malestar, tensión, irritabilidad. Y esto  te hace sentir mal ¡incluso antes de llegar al trabajo!

4.    ¿Quién serías sin el pensamiento? Cierra los ojos y suelta tu historia por un momento, observa, ¿cómo te sentirías en el trabajo si no tuvieras el pensamiento de que es aburrido? Quizás notes menos resistencia a estar allí, quizás simplemente estarías allí enfocado en tu trabajo, concentrado, incluso ¿disfrutándolo? 

Nota cómo te sientes y actúas cuando tienes el pensamiento y cuando no. Quizás veas que no es el trabajo si no los pensamientos que tienes sobre él los que te afectan.

Parte 2 - Invierte el pensamiento hacia lo opuesto.

En este caso sería “Mi trabajo es divertido”. Ahora busca 3 ejemplos genuinos de cómo este pensamiento puede ser tan verdadero o incluso más verdadero que el pensamiento original. Abre tu mente, tómate tu tiempo y deja que los ejemplos afloren. Piensa en las cosas que te gustan de tu trabajo por muy pequeñas que sean. O quizás en las personas que te agradan del trabajo. O si te gusta salir a visitar a los clientes y disfrutas de esas conversaciones con los clientes. Sea lo que sea que disfrutas de tu trabajo y te divierte, sácalo a la luz. A veces nuestra mente no está viendo todas esas otras cosas que sí nos gustan y es bueno recordarlas para que en lugar de regresar al trabajo y enfocarte en lo que no te gusta, puedas enfocarte en lo que sí y recuperar el entusiasmo por lo que haces. Finalmente, allí es donde pasas la mayor parte de tus horas, ¿qué tal si te ayudas a disfrutarlo más? Como consecuencia disfrutarás más de tu vida y no necesitarás esperar a las próximas vacaciones para sentirte bien…

Sandra Iozzelli se especializa en ayudar a otros a reducir el estrés, el pesimismo y las barreras mentales de sus vidas. Si deseas conocer en detalle el proceso que se explica en este artículo, solicita gratuitamente su “Guía práctica para liberar el estrés” en www.obsequio.liberatuestres.com

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21 consejos para evitar el estrés y sentirse bien

07/12/2010

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 Sentirte bien es mucho más fácil con estos consejos
que puedes aplicar hoy mismo

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Si  tienes que lidiar con el estrés diario y sientes que las preocupaciones te impiden disfrutar de tu vida lee estos 21 prácticos consejos que te ayudarán a sentirte mejor, consejos que combinan sabiduría moderna y milenaria. Aquí los tienes:

  1. Acepta la realidad. No te estreses, ni te desgastes queriendo que las cosas sean diferentes de lo que ya son. Ningún pensamiento puede cambiar lo que ya ha sucedido.
  2. Enfócate en tus asuntos. Según Byron Katie, hay 3 tipos de asuntos. Los míos, los tuyos y los de Dios y nos dice “Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona.” Cuando sientas estrés o soledad, pregúntate ¿en los asuntos de quién estás? Y vuelve a los tuyos.
  3. Reinterpreta lo que vives. “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Marco Aurelio. Por ello busca lo bueno en todo lo que vives. Si tienes que escoger entre una interpretación negativa o una positiva, ¿por qué escoger la negativa?.
  4. Suelta las expectativas. Haz lo mejor que puedes y suelta los resultados ya que no están bajo tu control. Cuando no tienes apego al resultado de las situaciones que vives o de las acciones que realizas entonces eres libre.
  5. Vive el presente. “Soy yo, no los acontecimientos, los que tienen el poder de hacerme feliz o infeliz hoy. Puedo elegir cuál será. El ayer está muerto, el mañana no ha llegado aún. Tengo solo un día, hoy, y seré feliz en él” (Groucho Marx).
  6. Si crees que tienes muchas cosas por hacer. Recuerda que en realidad solo puedes hacer una a la vez, así que concéntrate en la tarea que tienes delante y olvídate de la lista. Repetirte mentalmente todo lo que tienes que hacer no te ayudará a avanzar más y te hará sentir agobiado.
  7. Disfruta de tu propia compañía. Porque es la única compañía con la que siempre contarás.
  8. Deja de buscar la aprobación de los demás. Ya que eso te lleva a vivir en función a las expectativas ajenas, transformándote como un camaleón y aceptando cosas que no deseas, y esto no se siente bien.
  9. Deja de querer controlar la vida y el futuro porque no están bajo tu control. Como bien decía John Lenon “La vida es lo que sucede mientras estamos demasiado ocupados haciendo planes”.
  10. Confía en la vida y en que lo que sucede siempre es lo mejor para ti. “Todo ocurre para mí en lugar de ocurrirme a mí” Byron Katie.
  11. Acepta tus emociones, piérdeles el miedo, siéntelas. Es simplemente energía que recorre tu cuerpo. Cuando sientas una emoción, obsérvala ¿donde la sientes? ¿en el estómago, en la garganta, en el pecho? ¿es fría, caliente? ¿es como un nudo, como una contracción? Cuando le prestas atención y dejas de luchar en contra de ellas verás como esa sensación corporal se disipa y te sientes mejor.
  12. Haz hoy algo amable por otra persona sin que nadie lo note. Pruébalo y verás que te hace sentir bien.
  13. Deja de juzgar y criticar a otros. “Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla” Madre Teresa de Calcuta. Y amarla te hará sentir mejor…
  14. Perdona, hazlo por ti… “Perdonar es liberar a un prisionero y descubrir que el prisionero eras tú” Lewis B. Smedes.
  15. Acepta la muerte como parte de la vida. La muerte es uno de nuestros grandes temores y vivimos con miedo, queriendo controlarla y evitarla a toda costa y esta preocupación nos impide disfrutar la vida que tenemos ahora.  “Recibid la muerte con alegría, como una de las cosas que quiere la naturaleza.” Marco Aurelio.
  16. Se tú mismo. No te compares con los demás. Ni para sobreestimarte porque te separa de la gente ni para subestimarte porque te harás sentir mal. Ninguna persona tiene más valor que otra.
  17. Date las cosas y atenciones que esperas que las otras personas te den a ti. Así, ¡te asegurarás de recibirlas!.
  18. Deja de buscar seguridad en lo externo ya que es una fuente segura de estrés. Lo externo cambia constantemente y escapa de nuestro control. Busca tu paz dentro de ti ya que no puedes controlar lo que pasa a tu alrededor pero sí como te sientes al respecto. “La verdadera felicidad es siempre independiente de las condiciones externas.” Epícteto.
  19. Suelta los resentimientos. Creemos que los demás se merecen nuestro malestar y enojo pero, ¿cómo te hace sentir a ti estar molesto o resentido? ¿a quién castigas realmente con esto? ¡A ti! Como dice Larry Crane “Es como tomarse un veneno y esperar que la otra persona muera”.
  20. Ama sin condiciones, aunque no seas retribuido. Porque el único amor que puedes sentir es el que está dentro de ti no el que sienten los demás... Así que deja de enfocarte en ser querido y enfócate en simplemente querer.
  21. Aprecia y agradece lo que tienes ahora en lugar de fijarte en lo que “crees” que te falta. “Un hombre sabio es aquel que no se lamenta por las cosas que no tiene, sino que se regocija por las que sí” Epícteto.
Sandra Iozzelli se especializa en ayudar a otros a reducir el estrés, el pesimismo, el miedo y las barreras mentales de sus vidas. Si quieres conocer los simples pasos que puedes aplicar para reducir el estrés, solicita gratuitamente su “Guía práctica para liberar el estrés” en www.obsequio.liberatuestres.com

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4 preguntas que pueden reducir tu estrés

18/02/2010

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Quizás piensas que tienes un “problema real” que te estresa, preocupa o molesta y que para poder sentirte feliz esta situación tiene que cambiar. ¿Pero que pensarías si te dijera que no existen problemas “reales” y que el único problema con el que tienes que lidiar son tus pensamientos acerca de lo que estás viviendo? 

Veamos esta situación. Alguien pierde su trabajo y piensa que es un grave problema, sufre por ello y se imagina los peores escenarios. Otra persona pierde su trabajo y piensa que es una buena oportunidad para hacer lo que en realidad le gusta, para descansar e incluso para cambiar de rumbo. Las dos personas están viviendo exactamente la misma situación, han perdido el trabajo, una la ve como un problema, la otra como una oportunidad…  

¿Entonces cómo puede ser que perder el trabajo sea el “problema real”? Si lo fuera, todas las personas que pierden el trabajo deberían de sentirse igual de estresadas y no es así. En realidad el único problema está en tu mente, en todas esas historias de horror que te cuentas, de lo que perder el trabajo significa. Estas historias no son reales y te impiden pensar claramente y ver las posibilidades que se presentan delante de ti.

Es una muy buena noticia saber (o por lo menos abrirte a la posibilidad) de que nada externo tiene la capacidad real de afectarte, ya que como habrás podido comprobar no está en tus manos cambiar el mundo exterior. Recién cuando descubres que la causa real de tu sufrimiento son tus pensamientos puedes poner tu energía en la dirección correcta y trabajar en lo único que puedes controlar, tu mundo interior.

Cuestiona tus pensamientos, y libérate del estrés

Y ahora que ya sabes que la fuente de tus problemas son tus pensamientos, te preguntarás ¿cómo puedo hacer para lidiar con ellos?. 

Byron Katie, autora del best seller “Amar lo Que Es” nos dice que cuando creemos nuestros pensamientos sufrimos y cuando los cuestionamos dejamos de sufrir. Y nos presenta 4 preguntas que puedes empezar a utilizar de manera inmediata para cuestionar cualquier concepto estresante en tu vida. Un proceso muy simple que ha ayudado ya a miles de personas. 

Hazte las siguientes preguntas

Ubica el pensamiento que más te está estresando en estos momentos y responde a estas preguntas como si de una meditación se tratara, tómate tu tiempo, deja que las respuestas surjan del corazón. 

A modo de ejemplo utilizaremos el pensamiento “Él no me presta atención”.

  1. ¿Es eso verdad?
¿Es verdad que “él no te presta atención”? La respuesta ha de ser un simple si o no. Si la respuesta es no, pasa a la pregunta 3 directamente.

  1. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?
¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que el no te presta atención? ¿Que aunque no te mire no te está escuchando? ¿Que no te presta atención porque no lo demuestra?. Otra vez la respuesta, a de ser simplemente si o no.

  1. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees ese pensamiento?
¿Cómo te hace sentir pensar que él no te presta atención? ¿Cómo lo tratas a él cuando piensas que no te presta atención? ¿Cómo te hace sentir este pensamiento tanto física como emocionalmente? 

  1. ¿Quién serías sin el pensamiento? No tienes que luchar con el pensamiento, simplemente percibe como vivirías tu vida si no creyeras ese pensamiento. Cómo lo tratarías a él si no tuvieras este pensamiento.
La siguiente parte del proceso es invertir los pensamientos de la siguiente manera:

- Inviértelo a lo opuesto (inversión de 180°): “Él sí me presta atención”. Quédate quieta y nota todos los sentimientos que aparecen al respecto. La sola idea de confrontar esto y mirarlo directamente muchas veces requiere de valor, pero los resultados valen la pena. Cuando la mente se abre, empiezas a encontrar ejemplos donde el sí te presta atención, te permite ver a los demás con otros ojos, a reconocer cosas que a veces no vemos. Es abrirnos a la posibilidad de que las cosas no son como las veníamos pensando.

- Inviértelo hacia el otro: “Yo no le presto atención a él”. Encuentra ejemplos donde tú no le prestas atención a él. Fíjate cómo a veces eso que queremos que los demás hagan, no nos es fácil hacer a nosotros.

- Inviértelo hacia ti mismo:
“Yo no me presto atención”. Y esta es quizás la inversión más profunda de todas, la que te ayudará a ver cómo no te has estado prestando atención a ti misma en muchos aspectos de tu vida. Y cuando ves esto, podrás ver ¿cómo esperar que él te preste atención, si tú misma no lo haces? Y gracias a esto podrás empezar a hacer las enmiendas necesarias contigo.


Finalmente aquello que te molestaba en la otra persona te lleva a descubrir cosas sobre ti que de otra manera no hubieras visto. La otra persona se convierte en tu espejo y en un gran regalo.

Sandra Iozzelli se especializa en ayudar a otros a reducir las emociones negativas, el estrés, el miedo y las creencias limitadoras en sus vidas. Si quieres conocer los simples pasos que puedes aplicar para conseguirlo, solicita gratis la "Guía práctica para aliviar el estrés" en www.obsequio.liberatuestres.com 

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